TURISMO

Guía: doce restaurantes nuevos en la ciudad este verano

Desde cocinas de proximidad y rescate prehispánico hasta pizzerías de masa madre con fermentación lenta. La oferta gastronómica de San Miguel de Allende se reinventa esta temporada con propuestas que apuestan por la sostenibilidad y el diseño.

Equipo Editorial·4 de agosto de 2026
Guía: doce restaurantes nuevos en la ciudad este verano

San Miguel de Allende continúa consolidándose como uno de los epicentros gastronómicos más vibrantes de Norteamérica. Si el verano pasado vimos el boom de las terrazas panorámicas y la coctelería de autor, la temporada 2026 está marcada por un regreso a los orígenes: ingredientes de kilómetro cero, hornos de leña y menús que honran la biodiversidad del Bajío.

Tras un recorrido exhaustivo por las calles empedradas de la ciudad, nuestro equipo editorial ha seleccionado doce aperturas y renovaciones que están redefiniendo el paladar local. Aquí destacamos cuatro paradas obligatorias para este verano.

1. Martez: El ahumado como lenguaje

Ubicado en el renovado Hotel Piedras Negras, Martez marca el regreso del reconocido chef Rodrigo Carrasco a la escena del Bajío. Su propuesta se define como una "cocina de proximidad" donde el fuego y el humo son los hilos conductores. No puedes dejar de probar su aguachile floral, que cambia diariamente según la pesca, y la burrata de producción artesanal local, ahumada en frío con maderas de mezquite.

2. Pirules Garden Kitchen: Sostenibilidad al plato

Escondido en los extensos y frondosos jardines del Rosewood, Pirules es el nuevo proyecto del chef Odín Rocha. Más que un restaurante, es una extensión del huerto del hotel. El menú es radicalmente estacional; los vegetales no son guarniciones, sino los protagonistas absolutos de platos que celebran la tierra de Guanajuato, acompañados de una selecta carta de vinos naturales.

3. Raíces: Un homenaje a las fondas de antaño

Para quienes buscan confort y autenticidad sin pretensiones, Raíces es el secreto mejor guardado de este verano. Alejado del bullicio de la plaza principal, este rincón rescata recetas familiares y técnicas de la abuela. Sus chilaquiles "embarazados", rellenos de un exquisito chicharrón prensado, y la torta ahogada de cochinita pibil, se han convertido en un fenómeno viral entre los locales y los *foodies* más exigentes.

4. Bennu y la ciencia de la masa madre

En el corazón de un hermoso patio colonial que huele a albahaca fresca y leña, Bennu ha elevado el estándar de la pizza en la ciudad. Utilizando técnicas de fermentación lenta de hasta 72 horas y masa madre alimentada cuidadosamente, logran bordes alveolados e ingredientes de pequeños productores locales, demostrando que la comida reconfortante también puede ser alta cocina.

La escena restaurantera de San Miguel nos recuerda que, a pesar de su fama internacional, el verdadero lujo reside en la calidad de los ingredientes y el respeto por el entorno.

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